Gatos asustadizos. ¿Es siempre miedo?

Mucha gente me comenta que sus gatitos son muy asustadizos o tienen miedo. Me dicen que con cualquier ruido, al limpiar la casa o con las visitas se esconden y no salen, incluso que sólo venga a casa 1 persona conocida por el animal. Bien, tras conocer muchos casos, he llegado a la conclusión de que hay que analizar y diferenciar bien los motivos por los que el gato tiene esas reacciones. Vamos por partes:

1º – Es normal y entra dentro de lo común que los gatos se escondan ante un estímulo muy ruidoso, como el aspirador, las visitas con niños o cuando tu hijo se pone a tocar la batería en su cuarto. Hay gatos que estas situaciones no les molestan y no se moverán  incluso cuando pase el aspirador justo a su lado. Esto puede indicar 2 cosas: o que el gato ha tenido un buen desarrollo y se ha acostumbrado bien a los ruidos o que estamos ante un problema de sordera (muy pocos casos).

2º – Lo que no es tan normal y puede conllevar algún problema o miedo detrás es que se escondan Dalky“a la mínima”. Hay mininos que en cuanto suena el timbre salen corriendo, o que al poner música a un volumen normal, se van al otro extremo de la casa. En estas ocasiones, lo primero a tener en cuenta es la sensibilidad auditiva de nuestro amigo. Conozco gatos con oídos muy sensibles que son capaces de escuchar un alfiler que se cae en el piso de abajo, en serio. Imaginaos cómo deben sentir los ruidos y golpes! Nuestro amigo Dalky es un buen ejemplo de sensibilidad auditiva. Este precioso minino es capaz de oir lo que pasa en el edificio de al lado!!

Podemos identificar esta gran sensibilidad haciendo pruebas, como botar una pelota de goma pequeña en la habitación contigua a donde se encuentre nuestro peludito. Si no es excesivamente sensible, mirará a ver qué ha sonado o ni se moverá. Por el contrario, si es muy sensible, se pondrá “en alerta”, se levantará o se irá. Lo normal en estos gatos es que se vayan en el momento puntual del ruido y al rato vuelvan. Si tu gato tiene sensibilidad auditiva, no tiene porqué haber otro problema detrás. Intenta avisarle cuando vayas a hacer ruido! Te lo agradecerá.

3º – Si nuestro gato no es especialmente sensible a nivel auditivo pero cuando suena el telefonillo o cuando se nos cae un bolígrafo al suelo sale corriendo y desaparece un buen rato, podemos estar ante un problema de miedo o de ansiedad, muchas veces generada por la misma convivencia en casa desde pequeñitos. Me explico: cuando adoptamos un bebé gato (antes de los 3 o 4 meses), lo metemos en casa y crece sin apenas escuchar los ruidos fuertes de la calle y del mundo de ahí fuera. Se acostumbran a los pocos sonidos frecuentes que escuchan, como la tele o los vecinos, pero cualquier otro sonido menos frecuente puede asustarles o desconcertarles, ya que desconocen el origen y no saben cuándo se volverá a repetir ni cómo ni nada, lo que puede generar ansiedad. Si ese momento de ansiedad se repite a diario o varias veces al día, puede convertirse en un estrés permanente, lo que afectará muy negativamente al estado emocional y físico de nuestro amigo.

Para evitar esta ansiedad y miedo a ruidos desconocidos, hay que exponerlo a todos los estímulos posibles desde pequeñitos. Sí, gatunos. Si adoptamos un gatito debemos sacarlo a la calle (primero en una mochila y cuando crezca con su correa y arnés) para que escuche y conozca todo, desde los coches a los sonidos de los semáforos, la gente, otros animales y otros miles de ruidos que suceden en el día a día. Esto evitará en una grandísima medida que nuestro amigo sufra de estrés o miedos el día de mañana.

Si en tu caso tu gato ya es adulto, acostumbrarse y quitarse esa ansiedad va a ser un trabajo más largo y arduo, pero no hay que tirar la toalla ni resignarse, no está todo perdido. Hay varios tratamientos, sólo a nivel etológico, más o menos fuertes que yo no recomiendo para gatos. De estos, el nombre del único tratamiento convencional que yo recomiendo en estos casos es “desensibilización sistemática”. El nombre es largo pero el fundamento es simple: exponer y acostumbrar muy suavemente. Dependiendo del individuo, tardará un poco más o un poco menos, pero lo importante es que conseguiremos que nuestro peludito viva mejor y más tranquilo, reduciendo el estrés, la ansiedad y los miedos. A la par de este, también recomiendo otros tratamientos alternativos, como el apoyo con terapia floral, que da muy buenos resultados.

Si tienes un gatito que identificas con estas situaciones y quieres ayudarle, estaré encantada de echarte una mano y ayudar a que tu amigo sea más feliz.

Os quiero presentar el ejemplo que nos enseña una gran amiga de Psicología Felina y su querido minino Coko. Ellos tuvieron la gran suerte de empezar su vida juntos cuando Coko era jovencito, y a día de hoy es todo un maestro de la socialización!! Con quien sea!! Coko es un gato libre de ansiedad y de miedos. Es tremendamente feliz saliendo a diario a explorar el mundo de la mano de su amiga y compañera, y hoy ellos nos dan un gran ejemplo de buen hacer. Gracias a los dos!

Os dejo también el enlace de la página de Facebook de Coko para que veais lo genial que es!!

https://www.facebook.com/coko.powers?fref=ts

 

Share

3 Comments

  1. Félix

    Responder

    Gracias a Alex, descubrimos como Dalky es extremadamente sensible al ruido, eso junto a la terapia floral han hecho de mi pequeño peludo un gato más sociable y cariñoso. Ambos estamos muy agradecidos a muestra amiga y sus terapias.

  2. Pingback: Bienestar emocional en los animales - Importancia - Psicología Felina

Leave Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!